Día 15
Por su aspecto supimos que era indígena, la raíz de todos nuestros problemas era el amortiguador, de ahí se derivo el problema de la banda, la llanta etc etc. Mandar pedir el amortiguador desde EUA: muy tardado y caro, Conseguirlo en Oaxaca: imposible, lo mejor: un jale chicano Oaxaqueño.
Freddy nuestro mecánico estrella nos invito a pasar la noche con su gente arriba en los cerros donde viven y tienen otros talleres pues bucéfalo iba a estar listo en 2 días. Mecánicos de calle, borrachos y marihuanos. ¨Maguey¨ nos ofreció hospedaje en su casa, rápido puso a su hija y a su ñora a cocinar y arreglar las camas. Viven incrustados en los cerros, cuartos de adobe y techos de lamina al aire libre la cocina solo con pilares que detienen el techo, el baño es un cuarto de lamina y se bañan a jicarasos. eso si, sky pirata, television de 40 pulgadas, católicos y futboleros.
Aprovechamos el tiempo libre para conocer la ciudad con guia de turistas incluido: el hijo de maguey. su esposa nuestra chef estrella de cocina tipica de Oaxaca, comida direcatamente del pueblo Oaxaqueño echa por manos Mixtecas. Tejate, Tamales Oaxaqueños, chile-ajo, Guajes, chapulines, tlayudas, chepiche y un largo etc.
Después supimos que todos fueron combatientes de la APPO de esos de a pie, nos explicaban como quemar una tanqueta, como construir basucas con mofles, tambien nos platicaban sus asañas en el combate. De la a APPO queda poco, muchas pintas en las calles, un partido local, las organizaciones volvieron a la calma y flabio sosa ya es diputado y tiene compañias de taxis y a los combatientes como los abuelos que desafortunadamente aun viven que lucharon en la revolución, en el olvido, ni una clínica, ni un profesor, nada..
Partimos a Salina cruz, saltando sierras, solo para darnos cuenta que el arreglo de Freddy no funciono, llegamos a Salina Cruz con el chasis roto, la llanta trasera pelada de tanto raspar la parrilla casi en el suelo y casi arrastrando el asiento trasero. Don Jesús, maestro de la moto ya muy viejito nos acepto solo por ser aventureros como el cuando fue joven, no echo la mano, le acoplo 2 amortiguadores extras, era nuestra única opción. 2500 pesos y 3 dias perdidos, en la playa que por primera vez tocamos en nuestro viaje y conociendo los restos oxidados de lo que alguna vez fue un puerto petrolero de envidia mundial.
Descubrimos que Salina Cruz es un pueblo grande, costero, sumido en la pobreza,los astilleros y embarcaderos son antiguos y las gruas estan oxidadas, pareciera que el tiempo se detubo en los 50,s pero la corrosión de la humedad y la sal continuo su curso. Lo mismo sucede con las instalaciones de PEMEX que mas bien parecen campo de concentración abandonado, remiendos de laminas oxidadas, tuberías viejas, quedan solo recuerdos de los años mosos cuando Pemex era punta de lanza en el mundo petrolero.
Partimos de Salina cruz desesperados, casi asustados con la esperanza de que de una vez por todas Bucefalo quedara bien. Cruzamos la ventosa, las palmeras torcidas en sus troncos por el fuerte viento y las helices gigantes de las torres productoras de electricidad como rediletes gigantes sembrados por todos lados, nos introdujimos a la selva chapaneca...
Por su aspecto supimos que era indígena, la raíz de todos nuestros problemas era el amortiguador, de ahí se derivo el problema de la banda, la llanta etc etc. Mandar pedir el amortiguador desde EUA: muy tardado y caro, Conseguirlo en Oaxaca: imposible, lo mejor: un jale chicano Oaxaqueño.
Freddy nuestro mecánico estrella nos invito a pasar la noche con su gente arriba en los cerros donde viven y tienen otros talleres pues bucéfalo iba a estar listo en 2 días. Mecánicos de calle, borrachos y marihuanos. ¨Maguey¨ nos ofreció hospedaje en su casa, rápido puso a su hija y a su ñora a cocinar y arreglar las camas. Viven incrustados en los cerros, cuartos de adobe y techos de lamina al aire libre la cocina solo con pilares que detienen el techo, el baño es un cuarto de lamina y se bañan a jicarasos. eso si, sky pirata, television de 40 pulgadas, católicos y futboleros.
Aprovechamos el tiempo libre para conocer la ciudad con guia de turistas incluido: el hijo de maguey. su esposa nuestra chef estrella de cocina tipica de Oaxaca, comida direcatamente del pueblo Oaxaqueño echa por manos Mixtecas. Tejate, Tamales Oaxaqueños, chile-ajo, Guajes, chapulines, tlayudas, chepiche y un largo etc.
Después supimos que todos fueron combatientes de la APPO de esos de a pie, nos explicaban como quemar una tanqueta, como construir basucas con mofles, tambien nos platicaban sus asañas en el combate. De la a APPO queda poco, muchas pintas en las calles, un partido local, las organizaciones volvieron a la calma y flabio sosa ya es diputado y tiene compañias de taxis y a los combatientes como los abuelos que desafortunadamente aun viven que lucharon en la revolución, en el olvido, ni una clínica, ni un profesor, nada..
Partimos a Salina cruz, saltando sierras, solo para darnos cuenta que el arreglo de Freddy no funciono, llegamos a Salina Cruz con el chasis roto, la llanta trasera pelada de tanto raspar la parrilla casi en el suelo y casi arrastrando el asiento trasero. Don Jesús, maestro de la moto ya muy viejito nos acepto solo por ser aventureros como el cuando fue joven, no echo la mano, le acoplo 2 amortiguadores extras, era nuestra única opción. 2500 pesos y 3 dias perdidos, en la playa que por primera vez tocamos en nuestro viaje y conociendo los restos oxidados de lo que alguna vez fue un puerto petrolero de envidia mundial.
Descubrimos que Salina Cruz es un pueblo grande, costero, sumido en la pobreza,los astilleros y embarcaderos son antiguos y las gruas estan oxidadas, pareciera que el tiempo se detubo en los 50,s pero la corrosión de la humedad y la sal continuo su curso. Lo mismo sucede con las instalaciones de PEMEX que mas bien parecen campo de concentración abandonado, remiendos de laminas oxidadas, tuberías viejas, quedan solo recuerdos de los años mosos cuando Pemex era punta de lanza en el mundo petrolero.
Partimos de Salina cruz desesperados, casi asustados con la esperanza de que de una vez por todas Bucefalo quedara bien. Cruzamos la ventosa, las palmeras torcidas en sus troncos por el fuerte viento y las helices gigantes de las torres productoras de electricidad como rediletes gigantes sembrados por todos lados, nos introdujimos a la selva chapaneca...




Montealban. Oaxaca




