lunes, 27 de diciembre de 2010

Honduras

Desayunamos por última vez con nuestra familia salvadoreña. Alistamos nuestros tiliches y emprendimos nuestro camino de regreso a la carretera. El camino de regreso no fue tan brutal como la ida, pues de día se veían los hoyos y podíamos esquivarlos fácilmente. Ya en la carretera partimos a la frontera con Honduras a solo 30 minutos de ahí. Otra vez a lidiar con la autoridad.

La frontera es muy similar a las demás, pobreza es lo que se percibe en la imagen que generan los sentidos. Edificios viejos y despintados, camiones cargados de cajas y canastas en el techo, la gente se amontona dentro de ellos como pueden. También se observa un montón de gente lleno y viniendo, a pie o en bicicleta cruzando la frontera todos los días para hacer sus actividades diarias.

El permiso para entrar Honduras nos costó 35 dls solo para cruzar 120 km de territorio hondureño. En la aduana tuvimos nuestro primer encuentro con la corrupción. Era día festivo, así que todos los bancos estaban cerrados. Teníamos 2 opciones: esperar hasta el lunes y hacer el pago de nuestro permiso o pagar ahí mismo y sin recibo de pago obtener nuestro permiso para transitar por el país. Decidimos contribuir a la putrefacción del las instituciones del país.

El paisaje hondureño es igual que el Salvador. La misma pobreza, el mismo clima, las mismas caras, el mismo acento, mucho maíz y selva tropical muy parecido a Tabasco, México. En nuestro corto transitar por Honduras tuvimos otros 6 encuentros con la corrupción, eso nos da un promedio de; un encuentro con la corrupción cada 20km. Retenes policiacos cada 20 km te revisan absolutamente todos los papeles, pasaportes, engomados y al último, cuando descubren que todo está en regla, pretenden multarte por no traer extinguidor. Extinguidor en la moto, Chale!!!

Teníamos, otra vez, 2 opciones: esperar a que fuera lunes y pagar nuestra multa en el banco o pagarla ahí mismo sin recibo ni nada. Nos empezábamos a acostumbrar a esa historia del”no recibo.” Del primer reten nos desafanamos con algo de labia moral improvisada, en los demás, no corrimos con tanta suerte. Tuvimos que dejar algunas lempiras equivalentes a 2 o 3 dls en cada reten.

Por lo que se pudo percibir en nuestra breve estancia en Honduras, el país todavía sufre de ingobernabilidad a raíz de la inestabilidad política surgida de la destitución del presidente Manuel Zelaya. Sin ganas de pasar 1 minuto más en Honduras cruzamos la frontera sin sellar salida y nos introdujimos a Nicaragua Sandinista. Habíamos cruzado el país en 2 hrs de camino y 4 de estar lidiando con la autoridad.

lunes, 13 de diciembre de 2010


Oriente, El Salvador

Frontera el Salvador

Rio en escuadrillas

El Fuser Ocioso

Familiares Salvadoreños

sábado, 11 de diciembre de 2010

EL SALVADOR

El sol de la mañana, la gente yendo y viniendo, subiendo y bajando de los autobuses en dirección al trabajo o a la escuela, nos hacía sentir más seguros. Trepamos todo sobre Bucéfalo y partimos a Pto. Libertad a 40 min de la capital.

Camino a al puerto tuvimos que cruzar un rio ayudados por los morritos del lugar para cruzar por los lugares menos profundos. Entre 8 no pudimos levantar a Bucéfalo para cruzarlo por el puente en construcción. Demasiada amabilidad no fue gratis, pues tuvimos que darles algunos ¨coras¨ como ellos le dicen a las pesetas, como recompensa a su gran sabiduría del terreno.

Anduvimos por el puerto, que en realidad es un puerto pequeño, lanchero, con un mercado de mariscos enorme. Mantarrayas recién fileteadas, anguilas de 2 metros colgando de enormes ganchos, cangrejos y langostas enormes, pescados de todos colores, tamaños, sabores, pero sobre todo olores.

Por supuesto que desayunamos unos filetes al ajillo recién sacados del mar con unas Pilsener, cerveza salvadoreña. Turisteamos cámara en mano por las calles del lugar, con nuestros cascos cada vez mas maltrechos, levantamos la admiración de los pueblerinos. Con cascos y sin Bucéfalo parecemos viajeros espaciales. Partimos a el aeropuerto en busca de un ATM. Al salir me sorprendió un tumulto de gente, era el efecto pasivo de Bucéfalo, gente atónita ante su poder y belleza extraña en comarcas pequeñas.

Zacatecoluca, Usuluta, San Miguel quedaron atrás hasta llegar a pto. La Unión 4 hrs después. Valles rodeados de volcanes donde predomina la caña de azúcar y el maíz. Los puestos de cocos invaden las carreteras por miles y en los tramos donde reparan la carretera, se forman largas líneas donde decenas de personas venden desde chicles hasta frutas, multitudes de personas invaden las ventanillas de los coches aun peor que en los semáforos de Cd. Juárez.

Llegamos a Santa Rosalía ya atardeciendo, mientras Alex buscaba a sus parientes lejanos en el directorio telefónico de la presidencia municipal, platicaba yo con Roque y la bola de señores de esos que tienen poco que hacer y salen de sus aburridas casas a ver pasar la gente que dan vueltas alrededor de la plaza.

Empezamos con la similitud de nuestro viaje con el del Che, de inmediato supe que sabía. Después de un rato se a sinceró. Fue guerrillero en los tiempos de la guerra civil salvadoreña. Nos platico el panorama de la lucha armada a grandes rasgos, luego se puso específico hasta dar nombres de compañeros caídos. Platicaba como el ejercito enlistaba chavalos de 15 años a la fuerza ¨nos secuestraban de las escuelas¨ y también que muchos huían a la guerrilla pues representaba una mejor opción. Con el antecedente de ver visto la película ¨voces inocentes¨ pudimos imaginarnos la vida en aquellos años que ahora nos relataba un sobreviviente.

Santa Rosalía, el pueblo donde estábamos, fue tomado 2 veces, nos dio santo y seña de cómo fue la estrategia, estaba tan emocionado que se agachaba y se levantaba como esquivando balas , hacia señales con las manos, como reviviendo el momento con pasión. Estuvo 2 meses entrenando en sierra maestra, en esos tiempos había, salvadoreños, peruanos, chilenos, colombianos y gente de casi todos los países Latinoamericanos entrenando en Cuba, había entrenadores rusos tratando de expandir su revolución y vietnamitas enseñando la estrategia de los túneles. ¨La lucha ya no es armada¨ comenta, los partidos de izquierda se están apoderando de América Latina por fin y cierra con un ¨ solo falta que en México gane el PRD¨ Me impresiono su sabiduría en el campo de la política Latinoamericana bien enterado de todos los movimientos actuales de los partidos y corrientes de izquierda.

40 km de escabroso camino, la oscuridad de la noche no nos ayudaba mucho tampoco, duramos 2 hrs en cruzarlo, llevábamos a bucéfalo casi cargando. Nos tiro unas 20 veces. Pero valió la pena la pena, Las 2 hijas del don nos trataban como reyes, nos daban de comer como si estuviéramos en engorda. Comimos 4 veces al día, leímos y escribimos mucho.

Muchas historias de indocumentados en el salvador, cerca de 2 millones de salvadoreños viven en EUA., Casi un quinto de su población total. ¨la vida del inmigrante es barbarᨠconcluye un don de triste historia. El sueño americano le dio dólares pero le quito a su mujer, sus hijos, su casa, su felicidad y la mitad de la cara en un accidente automovilístico. Ahora vive solo, hambriento y sin ilusiones Se dedica a cortar caña, esperando ansioso la lluvia que al parecer llegara hasta el próximo año. Con poco que hacer en un `pueblo tranquilo, le entrega su tiempo al aguardiente salvadoreño.

Comimos leche de verdad, recién salidita de la ubre, huevos de gallina recién puestos, pescados y camarones del rio que nos tranquiliza con sus aguas a solo 50 metros de ahí. Prepararon para nosotros tamales Salvadoreños, muy parecidos a los Oaxaqueños, arte culinario emanado de la cultura salvadoreña.

El jefe de la familia, Oscar Velásquez, nos platicaba de su experiencia personal de la guerrilla. El siempre permaneció neutral, platica de escenas donde los perros se disputaban los restos de cadáveres tirados en las calles. Cuerpos colgando de arboles hasta que caían al piso por putrefacción. Las personas inocentes fueron los que más sufrieron, los guerrilleros en su intento desesperado por sobrevivir destruían todo a su paso y los militares juzgaban a cualquiera de cooperar con la guerrilla, razón suficiente para meterle un balazo entre los ojos.

La muñeca izquierda sigue molestándome, la falta de plantillas en las botas para mis pies planos deforman y cansan mi caminar y la ceguera nos han sacado más de 2 sustos en la noche con topes, hoyos y vueltas desprevenidas.

El domingo fuimos al campo de futbol a la disputa entre 2 equipos rivales a muerte. Era el clásico del área, la joyita visitaba, el partido fue aguerrido pero nos toco perder. Al final los señores que alentaron a los jugadores todo el partido, gritándoles que hacer, sacaron sus pistolas y se oyeron varios disparos al aire solo para alegrar la fiesta.

Esa fue nuestra última noche en el campo salvadoreño. No pude dormir, Sali a ver la luna entre las montañas. El viaje estaba causando sus estragos en nuestras conciencias. Ya era el día 38 del viaje. Seguía Honduras que a 8 Km de nosotros en línea recta nos esperaba.

lunes, 6 de diciembre de 2010


Don Jose, Viejito cocotero. Ahuachapan, El Salvador


Palacio Nacional, San Salvador, El Salvador


Catedral Metropolitana. San Salvador, El Salvador.


Entrando a El Salvador. Las Chinamas, El Salvador

Iglesia a la Virgen del Rosario, San Salvador, El Salvador.

EL SALVADOR


La frontera Guatemala- El Salvador es como sacada de una película. Camiones escolares llenos de mercancías, gente yendo y viniendo, en bicicletas con 3 o 4 cajas arriba, varias decenas de cabrones queriéndote cambiar Quetzales por Dólares (moneda Salvadoreña) o ayudarte a tramitar tus papeles.

Cruzamos al Salvador por Las Chinamas. Aduana muy mal trecha en medio de carpas, movil-homes y remolques. La única copiadora en el área estaba en un puesto de comida a 200 metros de la aduana. Los oficiales de migración, déspotas pero sobre todo incompetentes, tardamos casi 2 hrs. llenando formas y papeles a pesar de ser los únicos. 3 personas esperaban afuera su turno, cuando salimos, les cerraron la puerta en la cara pues era hora de la comida.

El Salvador se parece mucho a México en su geografía. En algunas partes a Veracruz, en otras a los valles del centro de México, siembran maíz y tienen grandes pastizales con ganado. El clima en esta temporada del año es tropical, las carreteras son excelentes, de concreto hidráulico, doble carril y a diferencia de las Mexicanas, son gratis. Los pueblitos se ven limpios y ordenados, la gente pasea en bicicleta, no se ve tanta contaminación ni basura como en Guatemala.

Llegamos a Ahuachapan, puelito pintoresco donde una banda tocaba sus canciones en medio de la plaza. 1hr después estábamos en la capital. San Salvador, como toda capital latinoamericana, tiene sus lugares bonitos y sus partes feas, pero lo que mas llamo nuestra atención fue el centro de la capital. Un gentío descomunal, pobres y sucios, casi deformes, todos gritando y vendiendo sus productos ¨3 por un cora¨ o ¨6 por un dolar¨ desde platanos casi podridos hasta cepillos de dientes, los niños te jalan para que veas sus productos, Tepito o Iztapalapa se quedan cortos.

La gente y la podredumbre invaden las calles, las plazas, los pasillos y todo. Animales muertos, viejitas disputándose la comida contra los perros entre montañas de basura. Los buses avalanchandose sobre las personas que cruzan la calle. Gente borracha o drogada retorciéndose sobre el piso, oliendo pegamento. Un don sin ojos pidiendo limosna, una doña arrastrando a su esposo borracho hasta su maltrecha casucha. El ruido de los camiones, los pitidos de los carros, los silbatos de los auxiliares de transito que poco pueden hacer, los estéreos a todo volumen. Hermanos gritando glorias al señor y proclamando la llegada del salvador, otros mas trágicos anunciando el fin del mundo. Merolicos que curan el cáncer con hierbitas y un anillo que quita las penas del alma a solo 10 dls.

Hay un guardia en cada esquina bien escopetado, los militares se confunden entre la multitud, nos toco ver un table dance resguardado por un mara salvatrucha con su cuerno de chivo en la mano. Ese día fuimos a parar a una vecindad de 6 dls. por los 2, baños compartidos, por lo menos ahí estábamos un poco mas seguros y Bucéfalo también. Ya en el cuarto escuchamos en las noticias de 2 menores de la mara habían quemado un bus con sus tripulantes adentro, 16 muertos. Aun mas, nos sentíamos no en México, pero en Juárez.