EL SALVADOR
La frontera Guatemala- El Salvador es como sacada de una película. Camiones escolares llenos de mercancías, gente yendo y viniendo, en bicicletas con 3 o 4 cajas arriba, varias decenas de cabrones queriéndote cambiar Quetzales por Dólares (moneda Salvadoreña) o ayudarte a tramitar tus papeles.
Cruzamos al Salvador por Las Chinamas. Aduana muy mal trecha en medio de carpas, movil-homes y remolques. La única copiadora en el área estaba en un puesto de comida a 200 metros de la aduana. Los oficiales de migración, déspotas pero sobre todo incompetentes, tardamos casi 2 hrs. llenando formas y papeles a pesar de ser los únicos. 3 personas esperaban afuera su turno, cuando salimos, les cerraron la puerta en la cara pues era hora de la comida.
El Salvador se parece mucho a México en su geografía. En algunas partes a Veracruz, en otras a los valles del centro de México, siembran maíz y tienen grandes pastizales con ganado. El clima en esta temporada del año es tropical, las carreteras son excelentes, de concreto hidráulico, doble carril y a diferencia de las Mexicanas, son gratis. Los pueblitos se ven limpios y ordenados, la gente pasea en bicicleta, no se ve tanta contaminación ni basura como en Guatemala.
Llegamos a Ahuachapan, puelito pintoresco donde una banda tocaba sus canciones en medio de la plaza. 1hr después estábamos en la capital. San Salvador, como toda capital latinoamericana, tiene sus lugares bonitos y sus partes feas, pero lo que mas llamo nuestra atención fue el centro de la capital. Un gentío descomunal, pobres y sucios, casi deformes, todos gritando y vendiendo sus productos ¨3 por un cora¨ o ¨6 por un dolar¨ desde platanos casi podridos hasta cepillos de dientes, los niños te jalan para que veas sus productos, Tepito o Iztapalapa se quedan cortos.
La gente y la podredumbre invaden las calles, las plazas, los pasillos y todo. Animales muertos, viejitas disputándose la comida contra los perros entre montañas de basura. Los buses avalanchandose sobre las personas que cruzan la calle. Gente borracha o drogada retorciéndose sobre el piso, oliendo pegamento. Un don sin ojos pidiendo limosna, una doña arrastrando a su esposo borracho hasta su maltrecha casucha. El ruido de los camiones, los pitidos de los carros, los silbatos de los auxiliares de transito que poco pueden hacer, los estéreos a todo volumen. Hermanos gritando glorias al señor y proclamando la llegada del salvador, otros mas trágicos anunciando el fin del mundo. Merolicos que curan el cáncer con hierbitas y un anillo que quita las penas del alma a solo 10 dls.
Hay un guardia en cada esquina bien escopetado, los militares se confunden entre la multitud, nos toco ver un table dance resguardado por un mara salvatrucha con su cuerno de chivo en la mano. Ese día fuimos a parar a una vecindad de 6 dls. por los 2, baños compartidos, por lo menos ahí estábamos un poco mas seguros y Bucéfalo también. Ya en el cuarto escuchamos en las noticias de 2 menores de la mara habían quemado un bus con sus tripulantes adentro, 16 muertos. Aun mas, nos sentíamos no en México, pero en Juárez.
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